El reto
Convertir un código cotidiano del consumidor latino —el canto del gallo que anuncia que comienza el día— en una marca relevante para el mercado estadounidense.
El sistema
Construimos una identidad cálida y artesanal alrededor del gallo, lettering, tonos tierra y referencias al origen colombiano, adaptable de packaging a cafetería y merchandising.
El resultado
Una marca con memoria cultural propia que conecta café, origen y actitud madrugadora sin depender de códigos latinos obvios para ser reconocible.




