El reto
Mantener una misma identidad en empaques con proporciones muy diferentes, haciendo evidente la variedad sin perder reconocimiento ni atractivo de producto.
El sistema
Usamos azul como territorio de marca, amarillo como conexión con la pasta y al chef como firma visual, adaptando jerarquías, fotografía y ventanas a cada formato.
El resultado
Spaghetti y pastas cortas conservan personalidad propia, pero se reconocen inmediatamente como parte de Pasta Perfetta aunque cambien orientación, proporción y presentación.





